¿Por qué parecen hoy mal vuestros semblantes? — Génesis 40:1–8
Y ACONTECIÓ después de estas cosas, que el copero del rey de Egipto y el panadero delinquieron contra su señor el rey de Egipto. Y enojóse Faraón contra sus dos eunucos, contra el principal de los coperos, y contra el principal de los panaderos:
GN 40:1–2
Y púsolos en prisión en la casa del capitán de los de la guardia, en la casa de la cárcel donde José estaba preso. Y el capitán de los de la guardia dió cargo de ellos á José, y él les servía: y estuvieron días en la prisión.
Y ambos á dos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban arrestados en la prisión, vieron un sueño, cada uno su sueño en una misma noche, cada uno conforme á la declaración de su sueño.
GN 40:3–5
Y vino á ellos José por la mañana, y mirólos, y he aquí que estaban tristes. Y él preguntó á aquellos eunucos de Faraón, que estaban con él en la prisión de la casa de su señor, diciendo:
¿Por qué parecen hoy mal vuestros semblantes?
GN 40:6–7
Y ellos le dijeron:
Hemos tenido un sueño, y no hay quien lo declare.
Entonces les dijo José:
¿No son de Dios las declaraciones? Contádmelo ahora.
GN 40:8