Estáte viuda en casa de tu padre — Génesis 38:7–12
Y Er, el primogénito de Judá, fué malo á los ojos de Jehová, y quitóle Jehová la vida.
Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, sucedía que cuando entraba á la mujer de su hermano vertía en tierra, por no dar simiente á su hermano. Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y también quitó á él la vida.
GN 38:7, 9–10
Entonces Judá dijo á Onán:
Entra á la mujer de tu hermano, y despósate con ella, y suscita simiente á tu hermano.
Y Judá dijo á Thamar su nuera:
Estáte viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo;
porque dijo:
Que quizá no muera él también como sus hermanos.
GN 38:8, 11
Y fuése Thamar, y estúvose en casa de su padre.
Y pasaron muchos días, y murió la hija de Súa, mujer de Judá; y Judá se consoló, y subía á los trasquiladores de sus ovejas á Timnath, él y su amigo Hira el Adullamita.
GN 38:11–12