Y volvióse Moisés, y descendió del monte trayendo en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por ambos lados; de una parte y de otra estaban escritas. Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas.
ÉX 32:15–16
Y oyendo Josué el clamor del pueblo que gritaba, dijo á Moisés:
Alarido de pelea hay en el campo.
ÉX 32:17
Y él respondió:
No es eco de algazara de fuertes, ni eco de alaridos de flacos: algazara de cantar oigo yo.