Eclesiastés · Capítulo 1 · Eclesiastés 1–3
Vanidad de vanidades
Palabras del Predicador: vanidad de vanidades, todo vanidad; sale el sol, y pónese el sol, el viento va girando, los ríos todos van a la mar, y nada hay nuevo debajo del sol; sus grandes obras, sus casas y estanques y cantores, y todo aflicción de espíritu; y para todas las cosas hay sazón — tiempo de nacer, y tiempo de morir.
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PortadaPortadaEclesiastés 1–3
TítuloCapítulo 1: Vanidad de vanidadesEclesiastés 1 – 3
Página 1Vanidad de vanidadesEclesiastés 1:1–4
Página 2Vanidad de vanidadesEclesiastés 1:5–6
Página 3Vanidad de vanidadesEclesiastés 1:7–9
Página 4Yo el Predicador fui reyEclesiastés 1:10–13
Página 5Yo el Predicador fui reyEclesiastés 1:14–18
Página 6Engrandecí mis obrasEclesiastés 2:1–3
Página 7Engrandecí mis obrasEclesiastés 2:4–8
Página 8Aflicción de espírituEclesiastés 2:9–11
Página 9Aflicción de espírituEclesiastés 2:12–16
Página 10Aflicción de espírituEclesiastés 2:17–21
Página 11Aflicción de espírituEclesiastés 2:22–26
Página 12Todo tiene su tiempoEclesiastés 3:1–8
Página 13Todo tiene su tiempoEclesiastés 3:9–15
Página 14Todo tiene su tiempoEclesiastés 3:16–17
Página 15Todo tiene su tiempoEclesiastés 3:18–22