No molestes a Moab — Deuteronomio 2:8–12
Y pasamos de nuestros hermanos los hijos de Esaú, que habitaban en Seir, por el camino de la llanura de Elath y de Esiongeber. Y volvimos, y pasamos camino del desierto de Moab.
Y Jehová me dijo:
No molestes á Moab, ni te empeñes con ellos en guerra, que no te daré posesión de su tierra; porque yo he dado á Ar por heredad á los hijos de Lot.
(Los Emimeos habitaron en ella antes, pueblo grande, y numeroso, y alto como gigantes: Por gigantes eran ellos también contados, como los Anaceos; y los Moabitas los llaman Emimeos. Y en Seir habitaron antes los Horeos, á los cuales echaron los hijos de Esaú; y los destruyeron de delante de sí, y moraron en lugar de ellos; como hizo Israel en la tierra de su posesión que les dió Jehová.)