Abiertas las ventanas — Daniel 6:10–12
Y Daniel, cuando supo que la escritura estaba firmada, entróse en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que estaban hacia Jerusalem, hincábase de rodillas tres veces al día, y oraba, y confesaba delante de su Dios, como lo solía hacer antes.
Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron á Daniel orando y rogando delante de su Dios.
Llegáronse luego, y hablaron delante del rey acerca del edicto real:
¿No has confirmado edicto que cualquiera que pidiere á cualquier dios ú hombre en el espacio de treinta días, excepto á ti, oh rey, fuese echado en el foso de los leones?
Respondió el rey y dijo:
Verdad es, conforme á la ley de Media y de Persia, la cual no se abroga.
THE PRESIDENTS AND THE SATRAPS