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Daniel · Capítulo 2 · Daniel 3–4

El horno de fuego ardiendo

La estatua de oro en el campo de Dura, y la bocina, el pífano, el tamboril, el arpa, el salterio y la zampoña; tres varones que no quisieron postrarse — nuestro Dios a quien honramos, puede librarnos, y si no; el horno encendido siete veces tanto, y cuatro varones sueltos que se pasean en medio del fuego; luego la carta del propio rey: el árbol cuya altura llegaba hasta el cielo, el vigilante y santo, ¿no es ésta la gran Babilonia?, siete tiempos, y el Rey del cielo alabado.

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Páginas

  1. Capítulo 2: El horno de fuego ardiendoTítuloCapítulo 2: El horno de fuego ardiendoDaniel 3 – 4
  2. La estatua de oroPágina 14La estatua de oroDaniel 3:1–3
  3. La estatua de oroPágina 15La estatua de oroDaniel 3:4–7
  4. Algunos varones Caldeos se llegaronPágina 16Algunos varones Caldeos se llegaronDaniel 3:8–15
  5. Siete veces tantoPágina 17Siete veces tantoDaniel 3:16–23
  6. Cuatro varones sueltosPágina 18Cuatro varones sueltosDaniel 3:24–25
  7. Cuatro varones sueltosPágina 19Cuatro varones sueltosDaniel 3:26–30
  8. A todos los pueblosPágina 20A todos los pueblosDaniel 4:1–7
  9. Un árbol en medio de la tierraPágina 21Un árbol en medio de la tierraDaniel 4:8–12
  10. Un árbol en medio de la tierraPágina 22Un árbol en medio de la tierraDaniel 4:13–17
  11. Tú mismo eres, oh reyPágina 23Tú mismo eres, oh reyDaniel 4:18–22
  12. Tú mismo eres, oh reyPágina 24Tú mismo eres, oh reyDaniel 4:23–27
  13. ¿No es ésta la gran Babilonia?Página 25¿No es ésta la gran Babilonia?Daniel 4:28–32
  14. Mi sentido me fue vueltoPágina 26Mi sentido me fue vueltoDaniel 4:33–37