Extendió su mano de lo alto, y arrebatóme, y sacóme de copiosas aguas.
Libróme de fuertes enemigos, de aquellos que me aborrecían, los cuales eran más fuertes que yo.
Asaltáronme en el día de mi calamidad; mas Jehová fué mi sostén.
Sacóme á anchura; libróme, porque puso su voluntad en mí.