Y había un siervo de la casa de Saúl, que se llamaba Siba, al cual como llamaron que viniese á David, el rey le dijo:
Y él respondió:
Y el rey dijo:
¿No ha quedado nadie de la casa de Saúl, á quien haga yo misericordia de Dios?
Y Siba respondió al rey:
Aun ha quedado un hijo de Jonathán, lisiado de los pies.