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El templo de Baal — 2 Reyes 10:23–28

Y entró Jehú con Jonadab hijo de Rechâb en el templo de Baal, y dijo á los siervos de Baal:
Mirad y ved que por dicha no haya aquí entre vosotros alguno de los siervos de Jehová, sino solos los siervos de Baal.
Y como ellos entraron para hacer sacrificios y holocaustos, Jehú puso fuera ochenta hombres, y díjoles:
Cualquiera que dejare vivo alguno de aquellos hombres que yo he puesto en vuestras manos, su vida será por la del otro.
2R 10:23–24
Y después que acabaron ellos de hacer el holocausto, Jehú dijo á los de su guardia y á los capitanes:
Entrad, y matadlos; que no escape ninguno.
Y los hirieron á cuchillo: y dejáronlos tendidos los de la guardia y los capitanes, y fueron hasta la ciudad del templo de Baal.
Y sacaron las estatuas de la casa de Baal, y quemáronlas. Y quebraron la estatua de Baal, y derribaron la casa de Baal, é hiciéronla necesaria, hasta hoy. Así extinguió Jehú á Baal de Israel.
2R 10:25–28
— 72 — 2 Reyes 10:23–28 RV1909