Entonces el rey de Israel juntó cuatrocientos profetas, y díjoles:
¿Iremos á la guerra contra Ramoth de Galaad, ó estaréme yo quieto?
Y ellos dijeron:
Sube, que Dios los entregará en mano del rey.
Mas Josaphat dijo:
¿Hay aún aquí algún profeta de Jehová, para que por él preguntemos?