La lanza del rey — 1 Samuel 26:12–14
Llevóse pues David la lanza y la botija de agua de la cabecera de Saúl, y fuéronse; que no hubo nadie que viese, ni entendiese, ni velase, pues todos dormían: porque un profundo sueño enviado de Jehová había caído sobre ellos.
Y pasando David de la otra parte, púsose desviado en la cumbre del monte, habiendo grande distancia entre ellos;
Y dió voces David al pueblo, y á Abner hijo de Ner, diciendo:
¿No respondes, Abner?
Entonces Abner respondió y dijo:
¿Quién eres tú que das voces al rey?