Los hijos de Eli — 1 Samuel 2:15–17
Asimismo, antes de quemar el sebo, venía el criado del sacerdote, y decía al que sacrificaba:
Da carne que ase para el sacerdote; porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda.
Y si le respondía el varón,
Quemen luego el sebo hoy, y después toma tanta como quisieres;
él respondía:
No, sino ahora la has de dar: de otra manera yo la tomaré por fuerza.
Era pues el pecado de los mozos muy grande delante de Jehová; porque los hombres menospreciaban los sacrificios de Jehová.