Un león en el camino — 1 Reyes 13:30–34
Y puso su cuerpo en su sepulcro; y endecháronle, diciendo:
¡Ay, hermano mío!
Y después que le hubieron enterrado, habló á sus hijos, diciendo:
Cuando yo muriere, enterradme en el sepulcro en que está sepultado el varón de Dios; poned mis huesos junto á los suyos. Porque sin duda vendrá lo que él dijo á voces por palabra de Jehová contra el altar que está en Beth-el, y contra todas las casas de los altos que están en las ciudades de Samaria.
Después de esto no se tornó Jeroboam de su mal camino: antes volvió á hacer sacerdotes de los altos de la clase del pueblo, y quien quería se consagraba, y era de los sacerdotes de los altos. Y esto fué causa de pecado á la casa de Jeroboam; por lo cual fué cortada y raída de sobre la haz de la tierra.
つづくSIGUIENTE · LA PALABRA DE AHÍAS